Compartimos las palabras de Ainhoa Pinedo, enorme marchadora y mejor persona, así como componente de nuestra Asociación, que ha dejado el siguiente escrito como recordatorio de la lucha que se emprendió hace ya varios años, en la que ella fue protagonista en primera persona:
SIETE AÑOS DE LA BATALLA QUE REESCRIBIÓ LAS REGLAS DEL DEPORTE FEMENINO
Cuando la dignidad pesó muchísimo más que una medalla
Mañana se cumple el 7º aniversario de un hito que marcó mi vida y la historia del atletismo mundial.
Una lucha incansable de 5 años donde un grupo de mujeres, entre las que tuve el orgullo de estar, alzamos la voz para exigir algo fundamental: ¡IGUALDAD DE GÉNERO!
Nos plantamos ante el mundo para reclamar la inclusión de las mujeres en los 50 km marcha. Una prueba olímpica que pertenecía EXCLUSIVAMENTE a los hombres desde el año 1932.
Tras años de esfuerzo, portazos y resistencia, decidimos llevar nuestra voz hasta el escalón más alto: el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) en Lausana.
Llegué a ese Tribunal Internacional con el corazón lleno de una ilusión indescriptible. Mi sueño estaba limpio: ganarme una plaza para los Juegos Olímpicos de Tokio.
Al final, la resolución judicial no fue la que merecíamos. Fue una batalla perdida en los despachos, sí, y el dolor de ver cerrado el sueño olímpico fue real.
Pero hoy, siete años después, miro hacia atrás y no veo una derrota... ¡VEO HISTORIA!
¡YA SOMOS PARTE DE LA HISTORIA DEL DEPORTE! Nos convertimos en unas de las pocas mujeres en todo el mundo que han tenido la valentía de enfrentarse cara a cara a colosos como:
El Comité Olímpico Internacional (COI)
La Federación Internacional de Atletismo (World Athletics)
Me siento infinitamente orgullosa de haber sido una de las protagonistas de esta lucha titánica. No conseguimos la prueba en Tokio, pero demostramos que las mujeres ya no nos callamos. Exigimos justicia. El camino hacia la igualdad real se construye con pasos valientes como los nuestros.
Gracias de corazón a mis compañeras de batalla por caminar a mi lado. Fuimos, somos y seremos HISTORIA VIVA del deporte femenino.
Volvería a luchar una y mil veces a pesar de todas las "CONSECUENCIAS" que vinieron después y lo destrozaron TODO.